Ficha Corrida

12/05/2015

Com autorização de Obama, Hollande visita Cuba

cuba embargoE pede agora o que Cuba, graças ao apoio de presidentes latino-americanos, já havia conseguido: o fim do bloqueio. A política europeia de subserviência aos interesses dos EUA ajudaram a detonar com a Líbia, Egito, Síria, Ucrânia.

Graças ao apoio da Espanha, Itália, França e Alemanha, os EUA fazem guerras jogando cidadãos desses países como bucha de canhão.

Agora, depois que o mundo soube que Obama se viu na contingência de flexibilizar o bloqueio a Cuba, a França manda seu ventríloquo tirar uma casquinha. Na hora do cerco e perseguição a Cuba onde estava a França e sue Hollande? Embaixo da cama, perseguindo descendente argelino.

A partir da chegada de Lula no Brasil, Chavez na Venezuela, Kirchner na Argentina, os EUA só puderam contar com seus tradicionais capachos europeus. E os três patetas latinos despejados do poder: FHC, Fujimori e Menem.

O ódio do PSDB e do Lumpenjornalismo a Lula deve-se à sua visão estratégica. O investimento no Porto do Muriel em Cuba é uma tacada de mestre, que entra redondo no reto de seus inimigos.

O fato é que Cuba venceu. Nem os EUA sobreviveriam a 50 anos de bloqueio. Cuba não só venceu, como dobrou a espinha dos seus inimigos. Até porque os inimigos de Cuba são invertebrados…

Presidente francês pede fim do bloqueio a Cuba

ter, 12/05/2015 – 08:59

Atualizado em 12/05/2015 – 09:04

Enviado por Webster Franklin

Do Ópera Mundi

Em visita inédita a Cuba, Hollande pede fim do bloqueio econômico e tem encontro com Fidel

É a primeira vez que um presidente francês realiza visita oficial à ilha; conteúdo da conversa com líder da revolução não foi divulgado à imprensa

“A França fará o possível para contribuir para que a abertura possa ser confirmada, para que as medidas que tanto prejudicam o desenvolvimento de Cuba possam ser finalmente anuladas, suprimidas”, afirmou o presidente francês, François Hollande, em visita inédita realizada a Cuba, fazendo referência ao bloqueio imposto pelos Estados Unidos à ilha que já dura mais de meio século e gerou danos da ordem.

Na tarde desta segunda (11/05), Hollande se reuniu com o líder da Revolução Cubana, Fidel Castro, com quem esteve por cerca de 40 minutos. O conteúdo da conversa e as fotos do encontro ainda não foram divulgadas.

Hollande juntamente com o vice-presidente cubano Miguel Díaz-Canel na nova sede da Aliança Francesa

Luis Nassif Online | GGN

04/02/2013

Veneno como remédio

Filed under: França,François Hollande,Mali — Gilmar Crestani @ 9:25 am

 

¿Neoconservadurismo a la francesa?

Se verá si la ocupación de Mali busca solo frenar al terrorismo o hay otras razones

Tzvetan Todorov3 FEB 2013 – 00:00 CET

La intervención militar en Malí, iniciada el 11 de enero de 2013, suscita, entre otras, una pregunta: ¿por qué ideología se ha regido la decisión de intervenir? Y más en concreto: ¿se trata de una variante del neoconservadurismo que sirvió de justificación a otras guerras anteriores contra países musulmanes (Irak, Afganistán, Libia)? El neoconservadurismo es una doctrina política desarrollada en Estados Unidos después de los atentados del 11 de septiembre de 2001. A pesar de este nombre, que se ha extendido, no es una doctrina derivada del conservadurismo. Más bien, se basa en la idea de que hay que intervenir en otros países para erradicar el mal que impera en ellos e imponer el bien: en este caso, para defender el ideal democrático y los derechos humanos. O, como decía el expresidente George W. Bush, para hacer que la libertad triunfe sobre sus enemigos, en política y en economía. Es decir, el neoconservadurismo es moralismo e idealismo, y es diferente de doctrinas geopolíticas como el realismo, según el cual la política exterior de un país la dictan solo sus intereses, sin que preocupe en absoluto el destino de otros pueblos.

Emprender una guerra para defender el suministro de petróleo (o de uranio) no tiene nada que ver con el neoconservadurismo, mientras que hacerlo para llevar un régimen político mejor a otros países sí se ajusta a esta doctrina. En este aspecto está emparentado con otras formas de mesianismo, como el colonialismo, que se justifica en la superioridad de la civilización occidental, y el comunismo, que pretende garantizar a los pueblos que lo adoptan un porvenir radiante.

El neoconservadurismo se basa en la idea de que hay que intervenir en otros países para erradicar el mal e imponer el bien

Las justificaciones ofrecidas por los dirigentes de los países occidentales para sus intervenciones militares más recientes no tienen por qué ser las verdaderas causas. Estas pueden estar relacionadas con otras lógicas, económicas, estratégicas o de política interior. Pero esas justificaciones son las que permiten “vender” mejor la guerra tanto a su propia población como a otras: mientras que la pura defensa del interés se identifica con el egoísmo, el altruismo es un sentimiento que se valora más.

La adhesión de la población a la guerra es indispensable, porque contribuye a aumentar la popularidad de los dirigentes: nos gusta creer que les empuja el deseo de hacer el bien. De ahí que la doctrina neoconservadora, que presenta a los países occidentales como una encarnación de valores superiores y un baluarte contra el salvajismo de los demás, tenga tan buen recibimiento entre la clase política y los editorialistas de los grandes medios de comunicación. En Francia, durante toda la crisis siria, se han oído llamamientos a intervenir para combatir a los bárbaros, los criminales, los verdugos del pueblo sirio, y defender a los valientes revolucionarios (los autores neoconservadores recurren de forma sistemática al vocabulario maniqueo).

La intervención francesa en Malí contó, en el primer momento, con una doble justificación. La primera era la petición expresa de los gobernantes malienses de que fueran a defenderlos contra una agresión exterior, la de los islamistas, que ya se habían hecho con el control del norte del país y podían adueñarse también de la mitad sur. Se trataba, pues, de responder al llamamiento de un aliado, de cumplir nuestras obligaciones contractuales: unos actos que no corresponden al neoconservadurismo.

La segunda justificación era impedir que el Sahel se convirtiera en una base para actos terroristas dirigidos contra Europa y, por tanto, Francia. Esta era una cuestión de defensa propia, porque era un golpe preventivo para impedir nuevas agresiones.

La adhesión de la población a la guerra es indispensable, porque contribuye a aumentar la popularidad de los dirigentes

Hasta aquí la teoría. En la práctica, surge un interrogante: ¿verdaderamente es una “amenaza para Europa”, como dice Angela Merkel, que los islamistas se hagan con el poder? En ese caso, ¿por qué solo ha intervenido Francia? En un Consejo extraordinario celebrado en Bruselas el 17 de enero, los ministros de Asuntos Exteriores español y alemán preguntaron a su colega francés: ¿cuál es “el auténtico propósito” de su intervención? El ministro francés, sin duda algo molesto, respondió: “Detener a los terroristas”, pero añadió a continuación: “remontarnos a las fuentes del terrorismo”, con lo que se situó bajo la bandera neoconservadora.

Incluso suponiendo que se conozcan esas fuentes con exactitud, su eliminación implica hacerse con el control de un territorio inmenso y ayudar a la reconstrucción de la sociedad maliense, es decir, instalar un ejército de ocupación durante un periodo indeterminado. En este sentido, los episodios anteriores de la “lucha contra el terrorismo” no invitan a ser muy optimistas.

En las próximas semanas tendremos la respuesta a nuestra pregunta inicial. Veremos si el Ejército francés se conforma con impedir el avance de los rebeldes y debilitar su poder militar, o emprende una transformación profunda de la sociedad del país para eliminar las “fuentes del terrorismo”. Si estos rebeldes son una amenaza genuina contra Europa o los países africanos limítrofes, entonces tendrán que combatirlos todos los afectados, y no solo la antigua potencia colonial. Al querer imponer el bien por la fuerza, corremos el riesgo de que el remedio sea peor que la enfermedad.

Tzvetan Todorov es semiólogo, filósofo e historiador de origen búlgaro y nacionalidad francesa.

Traducción de María Luisa Rodríguez Tapia

¿Neoconservadurismo a la francesa? | Opinión | EL PAÍS

24/01/2013

Enfim, um bom exemplo europeu

Filed under: Crise Financeira Européia,França,François Hollande — Gilmar Crestani @ 8:16 am

 

Francia salva de la austeridad a la escuela y recluta 60.000 profesores

Hollande hace de la educación la bandera de su mandato. Refuerza la primaria y la formación de los docentes, amplia el horario y hace evaluable ‘Ciudadanía’

Miguel Mora Paris23 ENE 2013 – 23:00 CET106

EL PAÍS

François Hollande ha dicho muchas veces que las grandes prioridades políticas de su presidencia son los jóvenes y la educación. Las pruebas empiezan a llegar. El Consejo de Ministros celebrado ayer aprobó el proyecto de ley para la Refundación de la Escuela Republicana, que trata de frenar el deterioro sufrido por la educación pública tras una década de Gobiernos de corte neoliberal que redujeron el número de profesores y de horas lectivas para favorecer a la enseñanza privada.

La reforma, que ha sido acordada con padres y profesores por el ministro de Educación, Vincent Peillon, aportará al sistema público 60.000 profesores y funcionarios en cinco años (54.000 en la escuela y 6.000 en la enseñanza superior y agrícola). La medida trata de compensar la pérdida de 80.000 puestos sufrida durante el quinquenio de Nicolas Sarkozy, cuando el Ejecutivo aplicaba a rajatabla la norma de sustituir a uno de cada dos jubilados.

En realidad, la estimación oficial afirma que cifra total de incorporaciones nuevas al sistema educativo público alcanzará las 150.000 personas, ya que los profesores que cubrirán a los docentes que accedan a la pensión trabajarán a tiempo parcial los dos primeros años.

Hollande se ha comprometido a reducir en 60.000 millones de euros el gasto público en cinco años, pero ha puesto a la escuela pública a salvo del austericidio. La inversión en Educación para 2013, que supera los 62.000 millones, es la única partida estatal, junto a la de Interior, que crece respecto a 2012.

El ministro Peillon recordó que, por cada profesor nuevo, la Administración “perderá un funcionario”, pero el coste de la reforma aún no se conoce. Un portavoz del ministerio dijo a este diario que la memoria económica no está terminada, aunque se prevé que distribuirá los recursos de forma distinta para privilegiar a la primaria y la infantil, que son “las grandes prioridades”.

Hollande ha puesto a la escuela pública a salvo del austericidio

Con un gasto público en educación por alumno algo superior a la media europea en 2009 (pero algo por debaje en las etapas de infantil y primaria), los organismos que miden la calidad de la enseñanza, como la OCDE, cada vez colocan a Francia más abajo, y recuerdan que el problema básico es una organización del tiempo pésima, sobre todo en primaria: seis horas diarias, repartidas desde 2008 en cuatro días a la semana, lo que suma 144 días de clase al año frente a los 180/200 días de países similares.

Pese al consenso en el diagnóstico, y aunque la reforma solo plantea recuperar 45 minutos semanales volviendo a dar media jornada de clase los miércoles, los sindicatos de profesores han recibido la futura ley con dos días de huelgas masivamente seguidas. Alegan que no piensan trabajar más sin cobrar, y revindican un privilegio que según Le Monde procede de los tiempos de la monarquía de Julio: las clases de música, dibujo y gimnasia no las imparten ellos sino los profesores municipales.

La filosofía del cambio consiste, según el ministro Peillon, en “construir la escuela del futuro, una escuela justa para todos y exigente con cada uno”, y sus objetivos son “elevar el nivel de conocimientos, competencias y cultura de los alumnos, reducir las desigualdades sociales y territoriales, y disminuir las cifras de abandono escolar”. Las novedades principales del proyecto de ley, que ahora emprende su tramitación parlamentaria, son las siguientes.

Las reformas

M.M.

»Más profesores. El plan creará 21.000 plazas nuevas de profesores y maestros, 26.000 de docentes en prácticas, 1.000 que trabajarán para formar maestros, 6.000 profesores de Universidad y formación agrícola y 6.000 puestos de otros oficios: administración, médicos, asistentes sociales y consejeros. Para sustituir a los jubilados entre 2012 y 2014, 43.450 aspirantes a profesores y maestros serán reclutados en dos oposiciones. 22.100 empezarán a trabajar en septiembre y 21.350 se incorporarán un año más tarde.

»Refuerzo de infantil. Dos tercios de todas las nuevas plazas docentes, unos 14.000 serán destinados a infantil y primaria. 3.000 de ellos se ocuparán de recibir a los alumnos de cero a tres años, 4.000 trabajarán por la igualdad territorial interacadémica y 7.000 a reforzar la atención a los niños de áreas conflictivas. La idea es que haya “más maestros que clases”.

»Más formación del docente. Se crearán las Escuelas Superiores del Profesorado y la Educación: desde septiembre de 2013, un millar de profesores se ocuparán de la formación inicial y continua de los docentes nuevos.

»Refundación pedagógica. La instauración de un servicio público de enseñanza digital modificará “en profundidad” las prácticas de la enseñanza. “El contenido y la progresividad del aprendizaje” es el corazón de la reforma.

» Educación para la ciudadanía’ será evaluable. Un Consejo Superior elaborará los nuevos programas escolares. Se enriquecerá la educación artística y cultural, la asignatura de moral laica (equivalente a Educación para la Ciudadanía) será evaluable en todos los cursos, y se introducirá el estudio de un idioma extranjero desde el inicio de la primaria (seis años). El consejo revisará la duración y el número de ciclos para mejorar la transición de la escuela primaria a la secundaria, y habilitará nuevos dispositivos de ayuda para los alumnos con dificultades.

»Nuevos horarios. Se suma media jornada los miércoles por la mañana a la semana de 4 días, y se reduce la actual jornada —de seis horas— en 45 minutos. Se añade tiempo “extraescolar”, que organizarán los Ayuntamientos con proyectos educativos, culturales o deportivos. Un fondo estatal financiará su puesta en marcha.

Francia salva de la austeridad a la escuela y recluta 60.000 profesores | Sociedad | EL PAÍS

19/01/2013

Ocidente mata para ensinar que todos devem ser iguais (a nós!)

Filed under: França,François Hollande,Mali,Ocidente — Gilmar Crestani @ 9:46 pm

 

L’Occidente fomenta il terrorismo

di Massimo Fini – 18/01/2013
Fonte: Massimo Fini [scheda fonte]

Da una settimana caccia francesi, sostenuti sul piano logistico dalla Gran Bretagna e, più discretamente, dagli Stati Uniti (informazioni via satellite) , stanno bombardando le truppe degli islamici integralisti e dei Tuareg che, dopo aver preso il potere, con l’appoggio della maggioranza della popolazione,(all’80 per cento musulmana) nel Mali del Nord, facendone uno stato secessionista con Gao come capitale, puntano ora verso sud per unificare l’intero Paese e imporre la sharia.
Il presidente francese, il socialista Hollande,e il suo ministro degli Esteri Fabius giustificano l’intervento come « lotta al terrorismo  che non interessa solo la Francia ma l’intera Europa ». E Bernard-Henry Levy, dopo aver parlato, a proposito delle truppe islamiche, di ‘esercito del terrore’, scrive che l’intervento militare francese « Conferma sul piano dei principi il dovere di protezione già stabilito dall’intervento in Libia : una volta, crea un precedente, due volte fa giurisprudenza…per chi pensa che la democrazia non abbia più frontiere é un passo avanti…. Riafferma l’antica teoria della guerra giusta di Grozio e San Tommaso…. Ripete infine il ruolo eminente della Francia, in prima linea nella lotta per la democrazia ». Contro questo unanismo ‘patriottico’ delle élites francesi (che Céline, nel suo ‘Viaggio al termine della notte’, riferito alla prima guerra mondiale, sferzo’ ferocemente bollandolo per quello che era : un modo per mandare allegramente al macello i giovani francesi in nome di un’astrazione che soddisfaceva i concretissimi interessi della borghesia delle retrovie) si é levata solo la voce di Dominique de Villepin, l’ex ministro degli Esteri transalpino, già noto per il celebre discorso all’Onu contro Colin Powell e la guerra all’Iraq. Villepin ha denunciato « una missione dagli obbiettivi poco chiari, l’unanismo dei favorevoli alla guerra  il ‘déjà vu’ degli argomenti contro il terrorismo ».
Villepin ha ragione. Qui il terrorismo, almeno, per il momento, non c’entra nulla. Come si possono considerare ‘terroristi’ milioni di islamici, sia pur integralisti, e un’intera etnia come quella dei Tuareg ? Sono dei ribelli che considerano il governo centrale di Bamako troppo prono ai voleri dell’Occidente e ai suoi stili di vita e che vogliono invece conservare i propri. Si tratta di una classica guerra civile fra fazioni di uno stesso Paese che hanno concezioni diverse dell’esistenza. Che diritto ha l’Occidente (parlo di diritti, di principi quelli richiamati da Bernard- Henry Levy non di interessi) di ingerirsi, con la violenza, con i bombardamenti,con i Mirage che partono da migliaia di chilometri di distanza, nelle vicende interne di un Paese che gli é lontanissimo geograficamente e culturalmente?Nessuno, con buona pace di Grozio, di San Tommaso, di Hollande e di Bernard-Henry Levy.Il fatto é che l’Occidente totalizzante vuole omologare a sè tutte le realtà che non le sono omologhe o i Paesi che non si mettono al suo servizio (se lo fanno possono applicare la sharia, come in Arabia Saudita, nel più feroce dei modi, non olet, altro che i sacri principi).
Col pretesto di combattere il terrorismo noi lo stiamo fomentando.Nella guerra ‘asimmetrica’ dove l’Occidente usa mezzi tecnologici sofisticatissimi, irraggiungibili, imbattibili e chi non ci sta ha a disposizione solo pick-up, mitragliatrici, granate e i propri corpi, a costoro resta solo il terrorismo .Ed é quanto, prima o poi, avverrà e anzi, sia pur non in Mali, sta avvenendo (vedi l’attentato in Algeria). Un preannuncio ci viene proprio dal Mali « Voi ci avete attaccato, senza ragione, sul nostro territorio- hanno detto i ribelli del Mali- e allora noi abbiamo il diritto di attaccarvi sul vostro, in Francia, in Europa, ovunque ». Se dopo l’Afghanistan, l’Iraq, Somalia, la Libia, il Mali la protervia occidentale continuerà su questo passo non potremo meravigliarci se anche nella tranquilla e, tutto sommato, ancora ben pasciuta Europa, comincieranno a saltare in aria i grandi magazzini.

L’Occidente fomenta il terrorismo, Massimo Fini

29/12/2012

É o Poder Judiciário governando

Filed under: François Hollande,Impostores,Poder Judiciário — Gilmar Crestani @ 10:28 pm

Com jurisprudência paraguaia, precedentes de Honduras e do STF brasileiro…

Corte francesa anula imposto de 75% para ricos proposto por Hollande

Órgão encarregado de garantir a constitucionalidade das leis francesas considerou a taxa "desigual"

A justiça francesa anulou a aplicação de um imposto de 75% sobre fortunas superiores a um milhão de euros, incluído no Plano Orçamentário de 2013 proposto pelo presidente François Hollande. A taxa foi uma das promessas de campanha do socialista, eleito em maio de 2012 após derrotar o ex-presidente Nicolas Sarkozy.
Logo após a decisão, o governo francês anunciou que não iria desistir do imposto. Uma nova proposta será apresentada, afirmou o escritório do primeiro-ministro francês, Jean-Marc Ayrault. Em comunicado, o governo assegurou que a decisão do Conselho Constitucional não afetará os esforços para reduzir o déficit público.
O órgão encarregado de garantir a constitucionalidade das leis francesas anunciou neste sábado (29/12) a decisão de anular a medida mais emblemática do projeto de lei — aprovado em 20 de dezembro pelo Parlamento — por considerar que ela viola o princípio de "igualdade das demandas públicas".

Leia mais

Opera Mundi – Corte francesa anula imposto de 75% para ricos proposto por Hollande

13/12/2012

Lula e Hollande lançam o "anti-consenso de Washington"

Filed under: Anti-consenso de Washington,François Hollande,Lula — Gilmar Crestani @ 10:52 pm

Enquanto isso, FHC lança cuspe à distância. Que nojo!

Lula e Hollande lançam o "anti-consenso de Washington"

Enviado por luisnassif, qui, 13/12/2012 – 12:20

Autor: Luis Nassif

É um desses paradoxos da história. Enquanto é achincalhado em seu próprio país, em Paris, junto com o presidente francês François Hollande, Lula lança o que será considerado, provavelmente, o mais importante manifesto sobre a governança global desde o "Consenso de Washington", que marcou a vida das nações nas últimas décadas. É o ‘anti-consenso de Washington", que deverá servir de base para a reaglutinação da social democracia em nível global.

Mesmo antes da queda do Muro de Berlim, a social democracia estava em crise profunda, desarticulada, sem princípios de ação.

Ontem, em Paris, no “Fórum pelo Progresso Social, o crescimento como saída para a crise”, o Instituto Lula e a Fundação Jean Jaurès, do Partido Socialista francês soltaram documento conjunto para a primeira convocação de fundações políticas e institutos progressistas do mundo inteiro, visando propor uma nova governança global.

Com o manifesto, Lula e François Hollande passam a encabeçar a primeira iniciativa mundial, visando criar um contraponto de governança global ao “consenso de Washington” – que forneceu as bases para o modelo neoliberal que se tornou praticamente hegemônico nas últimas décadas.

Os termos do documento provavelmente marcarão a história da globalização com o mesmo impacto provocado pelo “ Consenso de Washington” no início dos anos 90.

O documento é objetivo, ao afirmar que “a globalização divide ao invés de unir”. Diz que a crise internacional agrava a concorrência entre países e sociedades e atinge principalmente os mais vulneráveis.

A crise afeta todos os países, adia decisões contra o aquecimento global. A falta de uma ação planejada, continua, pode levar a um ponto de não-retorno.

O manifesto propõe uma nova governança global, que minimize os conflitos que permita que “cada nação realize o modelo de sociedade que escolheu”. E os poderes públicos “devem garantir que todos tenham oportunidades de desenvolver suas capacidades individuais”.

Depois, chama a atenção para as mudanças estruturais que estão ocorrendo:

“Mas um novo mundo está em gestação para responder aos desafios sociais, ambientais e políticos da globalização. A sociedade civil mundial se tornou uma realidade tangível. Políticas públicas inovadoras e outros modos de governar surgem em todos os continentes, particularmente nos países emergentes e em desenvolvimento. As instâncias multilaterais também estão se reconfigurando. A constituição do G20 reflete a mudança dos equilíbrios mundiais, mas seu impacto ainda limitado ilustra a dificuldade dos governos de chegarem a um acordo e de agir de forma concreta”.

E termina com uma conclamação histórica:

“Fazemos uma conclamação em defesa da confiança na capacidade humana de se reinventar e do poder criador de nossa sociedade-mundo, para sair definitivamente da crise e construir as bases de um futuro harmonioso que possa ser compartilhado por todos”.

DECLARAÇÃO CONJUNTA DA FUNDAÇÃO JEAN JAURÈS E DO INSTITUTO LULA

A globalização é um imenso desafio com o qual se confronta a humanidade.

Ela tem um poder formidável de mudança para todas as sociedades: a mudança econômica, com a intensificação das trocas; a mudança cultural, pois essas trocas possibilitam a circulação de ideias e a transformação das práticas culturais e de costumes; a mudança política, já que a emergência de preocupações partilhadas exige uma vontade comum de agir e de superar conjuntamente as dificuldades.

No entanto, a globalização, da forma que ocorre atualmente, está longe de satisfazer as aspirações que legitimamente suscita.

A crise econômica internacional agrava a concorrência entre os países e as sociedades. Ela atinge os mais vulneráveis, particularmente os trabalhadores e os jovens. Ela afeta a todos os países, os que estão em recessão e os que estão em crescimento. Ela conduz governos a adiar as decisões necessárias para prevenir o aquecimento global, sendo que a exaustão e a degradação dos recursos naturais corre o risco de atingir um ponto de não-retorno devido à falta de uma ação planejada de forma conjunta.

Sejamos claros: hoje, a globalização divide ao invés de unir.

Isoladas, as políticas de austeridade mostraram seus limites para encontrar a saída da crise. A retomada ainda não esta garantida, ao mesmo tempo em que os direitos econômicos e sociais estão ameaçados. É imprescindível que sejam adotadas políticas de crescimento. Somente assim a globalização poderá garantir o respeito à coesão social e ao meio ambiente.

Uma nova governança é necessária para, de um lado, regular os conflitos entre as nações e garantir a paz e, de outro, permitir que cada nação realize o modelo de sociedade que escolheu. Os poderes públicos devem garantir que todos tenham oportunidades de desenvolver suas capacidades individuais. Devem também trabalhar em prol da perenidade do meio ambiente para as gerações futuras.

Mas um novo mundo está em gestação para responder aos desafios sociais, ambientais e políticos da globalização. A sociedade civil mundial se tornou uma realidade tangível. Políticas públicas inovadoras e outros modos de governar surgem em todos os continentes, particularmente nos países emergentes e em desenvolvimento. As instâncias multilaterais também estão se reconfigurando. A constituição do G20 reflete a mudança dos equilíbrios mundiais, mas seu impacto ainda limitado ilustra a dificuldade dos governos de chegarem a um acordo e de agir de forma concreta.

As respostas às questões colocadas pela globalização não se afirmarão espontaneamente. Elas se construirão pelo diálogo, pelo debate das opiniões dos estudiosos e pela mobilização dos atores e dos povos, no sentido mais amplo.

É por isso que, a partir deste fórum que se reuniu em Paris nos dias 11 e 12 de dezembro, lançamos um chamado para as outras fundações políticas e institutos progressistas do mundo inteiro: vamos constituir a iniciativa “Fundações pelo Progresso Social”. Fiéis à nossa vocação e à nossa missão, vamos nos reunir periodicamente para debater, escutar, propor. Vamos fazer emergir convergências e consensos; vamos nos unir para ter uma influência nos destinos do mundo.

Os riscos que atualmente ameaçam a humanidade são grandes demais para nos focarmos apenas em uma gestão de curto prazo destes problemas.

Fazemos uma conclamação em defesa da confiança na capacidade humana de se reinventar e do poder criador de nossa sociedade-mundo, para sair definitivamente da crise e construir as bases de um futuro harmonioso que possa ser compartilhado por todos.

Lula e Hollande lançam o "anti-consenso de Washington" | Brasilianas.Org

10/12/2012

O Brasil não tem Le Pen; a França, Serra…

Filed under: Dilma,França,François Hollande — Gilmar Crestani @ 9:06 am

 

O que Dilma pode ensinar a François Hollande?

:

Em viagem à França, o Brasil pode trazer muito mais do que um contrato de compra de caças. Numa comparação entre os dois socialistas, imprensa francesa pede que seu presidente se espelhe em Dilma. Enquanto ele combate a crise com aumentos de impostos, ela promove desonerações fiscais; reportagem de Roberta Namour, correspondente do 247 em Paris

10 de Dezembro de 2012 às 06:58

Roberta Namour, correspondente do 247 em Paris – A presidente do Brasil, Dilma Rousseff, cumpre hoje agenda na França para participar do seminário Fórum pelo Progresso Social – O Crescimento como Saída para a Crise, promovido pelo Instituto Lula e pela Fundação Jean-Jaurès (Leia aqui). Muito além da promessa de fechar o contrato de compra bilionária de 36 caças franceses para a Força Aérea Brasileira, Dilma poderá reforçar seu papel de líder internacional diante do presidente François Hollande, que ainda não encontrou um rumo desde que tomou posse.

Hollande assumiu a França num contexto de saturação da direita e estouro de uma forte crise econômica. Foi considerado a maior promessa contra a austeridade fiscal de Angela Merkel e o símbolo de uma revolução no bloco.

No entanto, poucos meses depois, a esperança se frustrou e Hollande tem se mostrado apagado.

Na contramão, Dilma Rousseff, que não é europeia, trouxe para si a responsabilidade da oposição.

Em julho deste ano, o jornal "Les Echos" fez uma comparação interessante do modo de governar desses dois socialistas. Quem seria o mais radical?

A publicação lembra o passado revolucionário da presidente nos anos 60 e de sua participação em atos terroristas com grupos armados de caráter marxista.

"Mais à esquerda do que Dilma, impossível."

Do outro lado do Atlântico, François Hollande, um socialista dentro das normas.

A grande ironia apontada é que a mulher ‘que veio da prisão para ser presidente do Brasil’, percebeu que governar exige pragmatismo.

Holanda eleito há pouco tempo já deixou a sua marca. Prioridade para o desenvolvimento social e aos sindicatos. Uma política intratável contra empresários que ousarem reduzir seus efetivos. Mais recentemente, ameaçou nacionalizar a força a Mittal.

Por sua vez, Dilma, segundo o Les Echos, teve o cuidado de não pintar empresários como inimigos do proletariado. As greves brasileiras não têm o caráter de guerra social com na França.

Mas o ponto maior de divergência está no modo de lidar com a crise econômica.

Hollande defende o aumento de impostos. Dilma optou pelo caminho oposto para estimular a economia, concedendo desonerações fiscais aos empresários.

Quem está certo?

"Les Echos" aponta, sem dúvida, o Brasil, porque, segundo o jornal, deve-se primeiro criar o crescimento econômico para depois gastar com o social.

Leia, abaixo, noticiário da Agência Brasil sobre a agenda de Dilma em Paris:

Dilma conversa na França sobre efeitos da crise econômica internacional

Renata Giraldi
Repórter da Agência Brasil

Brasília – A presidenta Dilma Rousseff tem o dia hoje (10) em Paris, na França, sem compromissos oficiais. Ela cumprirá, no entanto, agenda intensa até quarta-feira (12) quando viaja para Moscou, na Rússia.

Em Paris, Dilma terá reunião amanhã (11) com o presidente da França, François Hollande, e o presidentes da Assembleia Nacional (o
equivalente à Câmara dos Deputados no Brasil), Claude Bartolone. A presidenta participará de um seminário ao lado de Hollande, no qual
estará também o ex-presidente Luiz Inácio Lula da Silva.

Nas conversas, Dilma deverá mencionar os efeitos da crise econômica internacional, que atinge principalmente os países da zona do euro (17
países que adotam a moeda única), projetos na área de defesa, pois os franceses negociam a venda de caças para o Brasil, e de ciência, tecnologia e inovação.

Em junho, durante a Conferência das Nações Unidas para o Desenvolvimento Sustentável, a Rio+20, no Rio de Janeiro, Dilma e Hollande conversaram. Para negociadores franceses e brasileiros, um dos temas em pauta na reunião de amanhã é a venda de 36 caças franceses para o Brasil.

Em agosto, os ministros Antonio Patriota, das Relações Exteriores, e Celso Amorim, da Defesa, reuniram-se com autoridades francesas para conversar sobre o assunto. Os Rafale, da fabricante francesa Dassault, concorrem com os F/A-18E/F Super Hornet, da norte-americana Boeing, e com os Gripen NG, da sueca Saab. Mas o processo ainda está indefinido.

Amanhã (11), Dilma e Hollande participam do seminário Fórum pelo Progresso Social – O Crescimento como Saída para a Crise, promovido
pelo Instituto Lula e pela Fundação Jean-Jaurès. O seminário busca promover uma reflexão e analisar os desafios impostos pela globalização.

No dia 12 estarão no seminário Lula e o ministro da Fazenda, Guido Mantega. No total, foram convidadas 25 pessoas consideradas de
destaque internacional. Lula participará da mesa redonda Reflexões para o Futuro, e Mantega dos debates sobre justiça social em
uma economia globalizada.

Durante a viagem à França, Dilma também quer conversar sobre a ampliação de parcerias nas áreas de educação, ciência, tecnologia e inovação. Em discussão, o programa Ciência sem Fronteiras. De Paris, a presidenta segue para Moscou. A viagem à Rússia deve ser a última internacional de Dilma em 2012.

O que Dilma pode ensinar a François Hollande? | Brasil 24/7

17/10/2012

Entrevista de François Hollande, Presidente da França

Filed under: François Hollande — Gilmar Crestani @ 8:14 am

 

François Hollande | Presidente de Francia »

“La gran amenaza para Europa es que la veamos como ventanilla o reformatorio”

En una entrevista concedida en el Elíseo, François Hollande reflexiona sobre el futuro de Europa

El mandatario sostiene que no se puede "imponer la cadena perpetua a los países que han tomado decisiones difíciles” y aboga por una UE de varias velocidades

Berna González Harbour París17 OCT 2012 – 11:05 CET87

El presidente de Francia, François Hollande. / PATRICK SWIRC/MODD’S POUR LEMONDE

Los jardines del Elíseo, los suelos encerados y los grandes espejos que multiplican desde todos los ángulos el movimiento acompasado y tranquilo de los exclusivos servicios de protocolo e intendencia uniformada de la Presidencia no han cambiado prácticamente desde 1848, cuando este palacio requisado a la aristocracia se convirtió en sede y símbolo de la República. Lo que sí ha cambiado en solo meses —minutos para la historia— es la atmósfera que indefectiblemente se cuela con cada jefe a pesar de los rigores del lugar. Si hasta hace poco era Sarkozy quien recibía a sus visitas con su hiperactividad, sus gafas de sol y una teatralidad gestual que todo lo llenaba, hoy es François Hollande, de 58 años, quien ha incorporado ese toque de seriedad y quietud que le acompaña.

Y sin embargo, no es quietud precisamente lo que quiere.

Frente a una Alemania que frena los planes de la unión bancaria acordados en junio, claves para España, promete dar la batalla para acelerarlo. Frente a unos países del sur de Europa ahogados por la austeridad, insiste en mantener la bandera desplegada del crecimiento. La batalla que este jueves y viernes librarán los socios europeos promete renovar el viejo enfrentamiento que está lastrando las soluciones a la crisis: aceleración o freno; solidaridad o rigor extremo.

Otras cosas, sin embargo, no han cambiado: la unión política, dice Hollande mientras recibe a seis periódicos europeos para esta entrevista, mejor después; de un tratado constitucional, mejor nos olvidamos; y ya puestos, adelante con la Europa a varias velocidades.

La primera vez que esta periodista entrevistó a Hollande, en 2004, Zapatero acababa de ganar en España y él visitaba Madrid en busca de inspiración para unos socialistas franceses maltrechos. Lo recuerda bien: “Era un gran tiempo de esperanza en España”.

El papel de Francia debe consistir en decir sin descanso a nuestros socios que la austeridad no es una fatalidad

Y eso, al igual que la atmósfera del Elíseo, también ha cambiado. Hoy, en el mejor de los casos, la esperanza de cambio está en Francia.

Pregunta. La Unión Europea (UE) ha sido galardonada con el premio Nobel de la Paz en vísperas de un nuevo consejo europeo, en el que usted participa, que va a intentar, una vez más, salvar el euro. Este premio les da a todos una responsabilidad añadida. ¿Cómo van a salvar el euro y Europa?

Respuesta. La concesión del premio Nobel a la UE ha sido a la vez un homenaje y un llamamiento. El homenaje es para los padres fundadores de Europa, por haber sido capaces de construir la paz después de una carnicería. Y el llamamiento es para los gobernantes de la Europa de hoy, para que sean conscientes de que es obligatorio reaccionar. Sobre la salida de la crisis de la eurozona, creo que estamos listos porque tomamos las decisiones acertadas en la cumbre del 28 y el 29 de junio y vamos a aplicarlas con la mayor rapidez posible. Para empezar, arreglando de forma definitiva la situación de Grecia, que tantos esfuerzos ha hecho y a la que hay que garantizar que va a permanecer en la eurozona. Después, respondiendo a las demandas de los países que han hecho las reformas exigidas y deben disponer de financiación a un precio razonable. Por último, poniendo en marcha la unión bancaria. Quiero que todo esto se arregle de aquí a fin de año. Entonces podremos abordar el cambio de nuestros modos de tomar decisiones y la profundización de nuestra unión. Esa será nuestra gran tarea para el comienzo de 2013.

Lo que nos amenaza no es la nación, es el nacionalismo. No es Europa, es la falta de Europa

P. Esos países que han hecho esfuerzos, en efecto, con grandes sacrificios para su población, no ven mejoras. ¿Cuánto tiempo cree usted que van a poder resistir sin un cambio de estrategia que permita relanzar el crecimiento?

R. Desde mi elección, he hecho todo lo posible para que Europa adopte como prioridad el crecimiento sin poner en tela de juicio la seriedad presupuestaria, que es algo indispensable debido a la crisis de las deudas soberanas. Porque estoy convencido de que, si no damos un nuevo aliento a la economía europea, las medidas de disciplina, por muy deseables que sean, no podrán traducirse en nada. La vuelta al crecimiento significa movilizar financiación a escala europea, y ese es el pacto que aprobamos en junio, pero también mejorar nuestra competitividad y coordinar nuestras políticas económicas. Los países que están en superávit deben relanzar su demanda interior mediante un aumento de sueldos y una bajada de retenciones, es la mejor forma de expresar su solidaridad. No es posible, por el bien de todos, imponer una cadena perpetua a unas naciones que ya han hecho sacrificios considerables si sus poblaciones no ven, en algún momento, los resultados de sus esfuerzos. ¡Hoy es tan importante la amenaza de la recesión como la de los déficits!

P. ¿Cómo piensa superar la división que subsiste entre los partidarios de la austeridad y los del crecimiento?

La unión política es la etapa que seguirá a la unión presupuestaria y bancaria

R. Francia tiene la responsabilidad, por ser uno de los grandes países de la UE, de lograr ese compromiso entre el desendeudamiento y el crecimiento, para transformar la perspectiva. Creo que hay dos instrumentos imprescindibles. El primero es la confianza. Cuanto antes salgamos de la crisis de la eurozona, es decir, antes podamos arreglar la situación griega y antes consigamos financiar a tipos de interés razonables las deudas de los países bien gestionados, antes regresarán los inversores a la eurozona. Disponemos de todos los medios para actuar: el Mecanismo Europeo de Estabilidad, reglas de intervención del Banco Central Europeo. Utilicémoslos. El segundo instrumento consiste en dar coherencia a la política económica europea. Hemos definido un pacto de crecimiento, y ahora debe ponerse en práctica. Algunos dirán que 120.000 millones de euros es demasiado poco. Pero lo que cuenta es que se gasten deprisa y bien. El presupuesto europeo es un factor de estímulo de la economía, sobre todo a través de los fondos estructurales. Ahora bien, yo propongo que vayamos más lejos, que movilicemos recursos suplementarios. La tasa sobre las transacciones financieras va a ser objeto de una cooperación reforzada. Once países la han aprobado. Me gustaría que el producto de esta tasa se destine en parte a proyectos de inversión y en parte a un fondo de formación para los jóvenes. El papel de Francia debe consistir en decir sin descanso a nuestros socios que la austeridad no es una fatalidad.

P. Dice usted que estamos cerca de la salida de esta crisis. Para remotivar a los ciudadanos de Europa, para “devolverle la magia”, ¿Qué idea de Europa apoya usted? ¿Una Europa federal? ¿Una Europa de naciones?

Acabemos con esas cumbres ‘a la desesperada’, esas cumbres ‘históricas’, esas citas excepcionales

R. El debate no es el mismo que a comienzos de los años sesenta: la Europa de las patrias, la federación… Entonces había seis países, después ocho, después 12, hoy somos 27 y pronto seremos 28 con Croacia. Europa, al cambiar de dimensión, ha cambiado de modelo. Mi postura es la de una Europa que avance a varias velocidades, con diferentes círculos. Podemos llamarlos la vanguardia, los Estados precursores, el núcleo duro, no importa, lo que cuenta es la idea. Tenemos una eurozona con un patrimonio que se denomina moneda única y que requiere una nueva forma de gobernar. Esta eurozona debe asumir una dimensión política. Estoy a favor de que el eurogrupo, que reúne a los ministros de Finanzas, refuerce sus poderes, que el presidente del eurogrupo tenga un mandato reconocido, claro y suficientemente largo. También soy partidario, y así se lo he dicho a mis colegas de la eurozona, de una reunión mensual de los jefes de Estado y de Gobierno de estos países. Acabemos con esas cumbres “a la desesperada”, esas cumbres “históricas”, esas citas excepcionales. Y que en el pasado no han logrado más que éxitos efímeros. Los mercados actúan todos los días, las decisiones de las empresas son instantáneas. Europa no puede seguir yendo con retraso. El Consejo de la zona euro permitirá coordinar mejor la política económica y tomar, país por país, las decisiones apropiadas. Y eso no excluye a los demás países. Los que quieran incorporarse a la eurozona estarán vinculados a nuestros debates. Pero algunos países no lo desean: están en su derecho. Ahora bien, ¿por qué van a venir entonces a decir cómo hay que dirigir la eurozona? Es una pretensión que no me parece que responda a nuestro deber de ser coherentes. Además de todo eso, está esa Europa de los 27, pronto 28 y en el futuro más. Es un espacio político de solidaridad, un gran mercado, una voluntad de convergencia económica, social, cultural. Me gustaría darle una nueva dimensión para la juventud, la universidad, la investigación, la energía. Pero esta Unión amplia no puede impedir cooperaciones reforzadas, las que quieran entablar unos Estados determinados entre sí, con desembolsos de recursos aparte del presupuesto europeo. Es el caso de la tasa sobre las transacciones financieras

Ya nadie piensa que el euro vaya a desaparecer ni que la eurozona vaya a estallar en pedazos. Pero la perspectiva de que va a conservar su integridad no es suficiente

P. Algunos hablan de crear un embrión de parlamento de la eurozona que esté aparte. ¿No corre la UE el riesgo de quedar reducidos a los países del euro, una Europa de dos velocidades?

R. Ya hay una Europa de varias velocidades. Pero el Parlamento Europeo tiene la vocación de representar a toda Europa y, si la eurozona se estructura aún más, es perfectamente capaz de definir procedimientos democráticos reforzados dedicados a los países miembros de la eurozona dentro del Parlamento Europeo.

P. Para una Europa más integrada con la unión política, quizá incluso una política de defensa, ¿no es necesario un nuevo tratado constitucional que se someta a referéndum?

R. Creo recordar que en 2005 intentamos esta solución y que no dio los resultados esperados… Porque, antes de lanzarse a una mecánica institucional, los europeos deben saber qué es lo que quieren hacer juntos. El contenido debe importar más que el marco. Se invoca con frecuencia el obstáculo institucional para no tomar decisiones. No se me escapa que quienes más hablan de unión política han sido a veces los más reacios a tomar las decisiones urgentes que la harían ineludible.

P. ¿Los alemanes?

R. No. Han hecho en varias ocasiones propuestas sinceras sobre la unión política que no han encontrado acogida. Hoy estamos de acuerdo. Francia defiende la “integración solidaria”: cada vez que demos un paso hacia la solidaridad, la unión, es decir, el respeto a las reglas comunes en torno a una gobernanza, debe avanzar. La unión bancaria, que nos conducirá a tener una supervisión cuyo órgano será el banco central, y que permitirá una resolución de las crisis e incluso una recapitalización de los bancos, es una competencia muy importante. Esta solidaridad no puede producirse sin controles democráticos, y la unión bancaria, que pretende controlar los aspectos financieros, será una etapa fundamental de la integración europea.

P. ¿Qué capacidad real tiene Francia de convencer a Alemania y los países más reacios para que se siga ese camino?

R. Tomamos decisiones conjuntas en el Consejo Europeo de junio. Y hubo unas indudables consecuencias positivas: la calma volvió a los mercados. El BCE contribuyó aclarando sus modalidades de intervención. Es decir, por lo que a mí respecta, todo el Consejo europeo del 28 de junio, nada más que el Consejo europeo del 28 de junio, pero aplicado con la mayor rapidez posible. El objetivo es regularizar todo de aquí a fin de año. Ya nadie piensa que el euro vaya a desaparecer ni que la eurozona vaya a estallar en pedazos. Pero la perspectiva de que va a conservar su integridad no es suficiente. Ahora debemos salir de la crisis económica.

No se puede admitir que en un mismo espacio monetario haya países que se financien al 1% a 10 años y otros al 7%

P. ¿Entonces, la unión política no es para ahora?

R. La unión política será después, es la etapa que seguirá a la unión presupuestaria, la unión bancaria, la unión social. Dará un marco democrático a lo que hayamos conseguido en materia de integración solidaria.

P. ¿Para cuándo prevé usted esta unión política?

R. Después de las elecciones europeas de 2014. El futuro de la Unión será el gran reto de esa consulta. Es la condición para movilizar a los ciudadanos y elevar los índices de participación en torno a un auténtico debate, el del futuro de Europa. Los partidos europeos tendrán que presentar sus propuestas, en contenido, marco institucional y personalidades, de tal manera que les permita llegar, en especial a la presidencia de la Comisión Europea.

P. Se oyen muchas voces contra el objetivo de reducir el déficit al 3% del PIB. Claude Bartolone [presidente de la Asamblea Nacional francesa] ha llegado a calificarlo de “absurdo”. ¿Es posible llegar a un acuerdo europeo para aplazarlo un año?

R. No todos los países están en la misma situación. Y dependerá mucho de nuestras decisiones en materia de disciplina presupuestaria y crecimiento. Esta discusión se desarrollará en 2013. Pero, por lo que respecta a Francia, he fijado el objetivo de reducción del déficit en un 3% para 2013 y de restablecimiento del equilibrio de las cuentas públicas en 2017. Por una razón sencilla: de 2007 a 2012, la deuda pública en Francia pasó del 62% del PIB al 90%. Prolongar esa tendencia no sería sostenible. Además, el objetivo, a escala Europea, es armonizar los tipos de interés en la eurozona. La política monetaria y la política presupuestaria deben coordinarse. No se puede admitir que en un mismo espacio monetario haya países que se financien al 1% a 10 años y otros al 7%.

P. Su elección creó enormes expectativas. ¿Qué le diría a un griego en paro, que no tiene dinero para ir al médico?

R. Que voy a hacer todo lo posible para que Grecia permanezca en la eurozona y tenga los recursos indispensables de aquí a fin de año sin que sea necesario imponer nuevas condiciones aparte de las que ya ha ha aceptado el Gobierno de Samaras. Pero también me dirijo a españoles y portugueses, que están pagando caros los desaguisados cometidos por otros: ha llegado la hora de ofrecer una perspectiva que no sea solo la de la austeridad. España debe poder conocer las condiciones concretas para acceder a las financiaciones previstas por el Consejo Europeo del 28 de junio. No tiene sentido seguir añadiendo lastre. Francia es el nexo de unión entre la Europa del norte y la Europa del sur. Rechazo la división de Europa. Si Europa se reunificó no fue para caer a continuación en el egoísmo, el sálvese quien pueda. Nuestro deber es fijar reglas comunes en torno a principios de responsabilidad y solidaridad. Como francés, hago todo lo posible para que los europeos sean conscientes de que pertenecen a una misma comunidad.

P. ¿Se lo dice también a Angela Merkel?

R. Ella lo comprende a la perfección. La prueba es que ha ido a Atenas.

Dejemos de pensar que hay un solo país que paga por todos los demás. No es verdad

P. ¿Les preocupa la resistencia creciente en Alemania a la solidaridad con los países del sur?

R. ¡Pero la solidaridad es cosa de todos, no solo de los alemanes! Los franceses, los alemanes y todos los europeos, en el marco del Mecanismo Europeo de Solidaridad (MES). Dejemos de pensar que hay un solo país que paga por todos los demás. No es verdad. A cambio, soy consciente de la sensibilidad de nuestros amigos alemanes ante el problema de la deuda. Quien paga debe controlar, quien paga debe sancionar. Estoy de acuerdo. Pero la unión presupuestaria debe lograrse mediante la mutualización parcial de las deudas, a través de los eurobonos. Sé también lo que pesan los recuerdos de la hiperinflación, transmitidos de generación en generación en Alemania. Las modalidades de intervención del BCE evitan todo peligro de ese tipo, porque acude en apoyo de las decisiones tomadas en el seno del MEE. ¿Y que es el MEE, sino los Estados? Es decir, el BCE no va a emitir moneda para ayudar a los países endeudados. Contribuirá a dar más eficacia a la política monetaria. Asimismo he tenido en cuenta los argumentos democráticos planteados en Alemania. Reconozco que los parlamentos deben poder autorizar los compromisos exigidos a los Estados tanto en el marco de la unión presupuestaria como en el de la unión bancaria. Estos principios comunes nos permitirán construir una solidaridad. Pero no hay tiempo que perder. Francia está lista.

P. En esta Europa de varias velocidades, ¿qué lugar ocupará el eje París-Berlín? ¿Es el primer círculo?

R. Es el eje lo que permite la aceleración. Y, por tanto, el que también puede ser el freno si no se pone de acuerdo. De ahí la necesidad de esa coherencia entre Francia y Alemania. Tenemos la obligación de estar unidos; pero eso exige tener un sentido elevado de los intereses europeos y, por tanto, del compromiso. En mi opinión, no debe ser una relación exclusiva. Europa no se decide entre dos. La amistad francoalemana debe agregar, asociar, reunir. Por eso tengo cuidado de no crear divisiones entre países supuestamente grandes y pequeños, entre países fundadores y países que se nos unieron después. Europa necesita a todos, no es solo una relación entre Gobiernos. Las instituciones comunitarias, Comisión y Parlamento, deben desempeñar su papel. Y apela además a una ambición. La visión que se confió históricamente a Francia y Alemania. Si nosotros pudimos unirnos, cómo no vamos a ser capaces de conseguirlo entre todos. Es lo que recordaremos durante las ceremonias del 50º aniversario del Tratado del Elíseo.

P. En su relación personal con Angela Merkel, ¿qué ha aprendido de ella?

R. Es una persona clara, que dice las cosas… Eso permite ganar tiempo. Y yo tengo la misma actitud. Después, desde nuestros respectivos puntos de partida, buscamos el mejor punto de encuentro. Es más fácil con puntos de partida explícitos que con puntos de partida ambiguos y no podemos reprochar a Merkel que sea ambigua. No tenemos el mismo calendario, a mí me eligieron hace cinco meses y la canciller tiene sus elecciones dentro de 10, pero eso nos hace no aplazar las decisiones.

P. ¿Y usted, qué le aporta?

R. Pregúntenselo a ella. Creo que es consciente de que la alternancia en Francia ha creado una nueva situación. Es muy sensible a las cuestiones de política interior y a las exigencias de su Parlamento. Lo entiendo y lo respeto. Pero todos tenemos nuestra propia opinión pública. Nuestra responsabilidad común es que prevalezca el interés de Europa.

Es más fácil con puntos de partida explícitos que con puntos de partida ambiguos y no podemos reprochar a Merkel que sea ambigua

P. Se supone que usted es europeísta, pero, durante la campaña, solo habló del “sueño francés”, nunca del “sueño europeo”. ¿Qué apego personal tiene a Europa?

R. El ideal europeo está contenido en el sueño francés. Desde siempre. Los revolucionarios de 1789 imaginaron una nación abierta a todos los ciudadanos de Europa. Victor Hugo fue el primero que habló de unos Estados Unidos de Europa. Después de la carnicería de 1914-1918, Aristide Briand ya defendía la idea de Europa en nombre de la paz. En el momento de la liberación, tanto para Jean Monnet como para Charles de Gaulle, construir Europa era reconstruir Francia. François Mitterrand concibió su presidencia en nombre de Europa. Esa es la perspectiva a la que me adhiero yo. Lo que deseo para mi país es que recupere el orgullo y la capacidad de renovar la promesa republicana dirigida a la juventud. ¿Por qué soy europeo? Porque Europa nos permite llegar a eso. Y si se produce una fractura entre Europa y la patria, entonces el peligro será perder al mismo tiempo la cohesión nacional y el ideal europeo.

P. ¿Es lo que sucedió en 2005 con el referéndum?

R. Fue una seria advertencia. Y no se hizo caso. El reto actual es recuperar la confianza en nosotros mismos y en Europa. Lo que nos amenaza no es la nación, es el nacionalismo. No es Europa, es la falta de Europa.

P. ¿Se arriesgaría a que Gran Bretaña abandone Europa?

R. Quiero un Reino Unido plenamente involucrado en la construcción de Europa, pero no puedo decidir por los británicos. He visto que por el momento les gustaría estar más apartados. Los británicos están vinculados por compromisos que asumieron en su día. No pueden desentenderse. Ahora, por lo menos, hay que reconocerles que lo dicen a las claras. No están ni en la eurozona ni en la unión presupuestaria. Por mi parte, no quiero obligarles.

P. ¿Cuál es la mayor amenaza que pesa sobre Europa?

R. La de que ya no la queramos. La de que se considere, en el mejor de los casos, una mera ventanilla a la que acudamos, unos en busca de fondos estructurales, otros de política agrícola y un tercero en busca de un cheque, y en el peor de los casos, un reformatorio. Tiene que dar sentido a su proyecto y eficacia a sus decisiones. Pero, a pesar de todo, Europa sigue siendo la más bella aventura de nuestro continente. Es la primera potencia económica del mundo, un espacio político de referencia, un modelo social y cultural. Merece que reaccionemos para renovar la esperanza.

P. ¿Ha pasado lo peor?

R. Lo peor, es decir, el temor a la ruptura de la eurozona, sí, creo que ha pasado. Pero lo mejor no ha llegado todavía. Tenemos que construirlo nosotros.

Entrevista realizada por:

Sylvie Kauffmann (Le Monde), Angelique Chrisafis (The Guardian), Berna González Harbour (EL PAÍS), Jaroslaw Kurski (Gazeta Wyborcza), Alberto Mattioli (La Stampa) y Stefan Ulrich (Süddeutsche Zeitung)

Traducción: María Luisa Rodríguez Tapia

“La gran amenaza para Europa es que la veamos como ventanilla o reformatorio” | Internacional | EL PAÍS

25/05/2012

La ruptura entre París y Berlín bloquea la UE

Filed under: Alemanha,Angela Merkel,Eurozona,França,François Hollande — Gilmar Crestani @ 7:48 am

Los eurobonos se convierten en la principal divergencia entre Merkel y Hollande

Ambos gobernantes necesitan entenderse para armonizar austeridad y crecimiento

Luis Doncel Bruselas 24 MAY 2012 – 22:05 CET34

La canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, François Hollande, hablan antes del inicio de la cumbre informal europea en Bruselas. / LIONEL BONAVENTURE (AFP)

“Se suele decir que cuando Alemania y Francia no cooperan, tenemos un problema. Pero cuando lo hacen, tenemos otro”. Esta frase, salida de la boca de un diplomático de un pequeño país de la UE y recogida el miércoles por el Financial Times, resume a la perfección los nuevos vientos que recorren Europa.

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La victoria del socialista François Hollande ha acabado con el archifamoso directorio Merkozy, que generó bastantes resquemores entre aquellos socios que veían cómo París y Berlín —o mejor dicho, Berlín y París— cocinaban las decisiones que más tarde imponían al resto de la Unión.

Algunos se alegran de que la hasta ahora todopoderosa Angela Merkel, que apoyó sin tapujos a Nicolas Sarkozy antes de las elecciones, se haya topado con un contrapeso que le obligue a pensar en el crecimiento y en la creación de empleo, y no solo en la austeridad. Otros lamentan, sin embargo, que la ya de por sí errática dirección política de la UE pueda ahora atascarse en un momento clave.

La cumbre del miércoles sirvió para escenificar los nuevos tiempos, en los que los eurobonos se han convertido en la principal divergencia franco-alemana. “He presentado mi posición y el presidente francés ha expuesto la que ya había anunciado. Ha sido una discusión muy detallada”, aseguró la canciller, que solo estará dispuesta a garantizar la deuda de otros Estados cuando los alumnos díscolos hayan hecho todos los deberes en forma de reformas estructurales y dolorosos recortes.

La errática dirección de la UE puede ahora atascarse en un momento clave

Más directo fue el francés a la hora de explicar el encontronazo. “Merkel no considera un elemento de crecimiento, sino una perspectiva a largo plazo de integración. Yo creo que puede ser una ocasión de mutualizar la deuda futura que permita a los Estados una financiación más asequible”, aseguró Hollande en su bautizo en una cumbre.

La presentación en sociedad del flamante presidente francés fue precisamente, según fuentes comunitarias, uno de los motivos que llevaron al Consejo Europeo a convocar la cumbre informal del miércoles, más allá de la mencionada agenda por el crecimiento, cuya concreción llegará en la cumbre del 28 y 29 de junio. Otros motivos para que los jefes de Estado y Gobierno quisieran verse las caras, según las mismas fuentes, era la necesidad de Irlanda de mostrar el interés europeo por fomentar el crecimiento y la creación de empleo antes del referéndum del próximo 31 de mayo en el que sus ciudadanos se pronunciarán sobre la política de austeridad; así como la voluntad de evitar suspicacias entre los socios europeos y mostrar que las decisiones se toman entre los Veintisiete, y que Berlín y París ya no hablan por toda Europa.

Un experto recuerda que al principio Chirac y Schröder no podían verse

Pese al choque inicial, nadie garantiza que la pareja Merkollande no acabe encontrando puntos en común. Los dos se necesitan demasiado como para empezar una guerra. Expertos como el politólogo alemán Stefan Seidendorf recuerdan que su relación ha empezado mejor que la de Jacques Chirac y Gerhard Schröder —“que no podían verse”—, o incluso que la de la propia Merkel cuando se las tuvo que ver en 2007 con un recién elegido Sarkozy. “Es normal que al principio no estén de acuerdo. Y que poco a poco vayan limando asperezas”, subraya una fuente diplomática francesa.

Frente a la división en torno a los eurobonos, Merkel y Hollande coincidieron en el diagnóstico sobre la madre de todos los problemas: ambos apuestan por la permanencia de Grecia en el euro y por el cumplimiento de las obligaciones a las que se ha comprometido. Sin embargo, según informó Reuters, responsables gubernamentales de la eurozona ya han dicho a los Estados miembros que preparan planes de contingencia por si finalmente Atenas abandona el club. La agencia de noticias, que cita tres fuentes familiarizadas con las conversaciones, asegura que el pasado lunes tuvo lugar una teleconferencia en la que se pidió a cada país que se preparara para lo peor.

Sin embargo, una alta fuente comunitaria desmintió que Bruselas dé ya por descontada la primera expulsión de la unión monetaria. “Grecia no va a salir del euro. No hay plan de contingencia ni plan B”, señaló el jueves con rotundidad, al tiempo que justificaba la obligación de los griegos de cumplir con sus compromisos. “Hemos de respetar a los votantes de una democracia. Pero también a los contribuyentes de 16 países que han ayudado a Atenas con 150.000 millones de euros, que es más que todo el PIB griego”, añadió.

La ruptura entre París y Berlín bloquea la UE | Internacional | EL PAÍS

16/05/2012

Esperança na França, desesperança na Espanha!

Filed under: Crise Financeira Européia,Espanha,França,François Hollande,Mariano Rajoy — Gilmar Crestani @ 7:48 am

 

Rajoy no es Hollande ni su rayo

Por: Javier Casqueiro | 16 may 2012

Botellagallardonç

A Mariano Rajoy no tiene pinta de que le vaya a caer nunca un rayo, ni paseando por Tres Cantos, por poner un ejemplo, ni de fin de semana en Quintos de la Mora ni en el avión oficial camino de Berlín para departir urgentemente con Angela Merkel nada más tomar posesión. Rajoy no es desde luego François Hollande, desde ayer presidente de la República francesa, esperanza blanca del socialismo europeo, baluarte frente a la austeridad teutónica y un político también de maneras bastante austeras. El presidente español no es un ser arriesgado ni precipitado ni arrojado. Rajoy tampoco es Artur Mas, el presidente de la Generalitat de Catalunya, que ayer, tras verse forzado a anunciar su tercer plan de recortes en menos de dos años, convocó a la prensa, les explicó sus planes durante una hora y les dejó preguntar durante otra. En Cataluña los periodistas lo consideran normal. Al parecer también en Francia y otros países occidentales o de larga tradición demócrata. Aquí no estamos bien acostumbrados.

El presidente del Gobierno está desaparecido en la peor crisis económica, con derivadas políticas, que se recuerda y tenemos que dar gracias de que acuda a la sesión de control del Congreso, cinco minutos absolutamente tasados de representación teatral con el líder de la oposición, Alfredo Pérez Rubalcaba, que tampoco está en sus mejores horas precisamente. Es verdad que Rajoy acude regularmente al Congreso, que cuando vienen mandatarios extranjeros permite que se le hagan un par de preguntas y el lunes de la semana pasada concedió al periodista Carlos Herrera, de Onda Cero, su primera gran entrevista. Es evidente que con ese despliegue no ha resuelto ningún problema. Falta que todo se normalice, también su relación con la prensa, y por extensión con la ciudadanía.

En La Moncloa argumentan, desde el día que llegó, que Rajoy no es José Luis Rodríguez Zapatero, que sí comparecía con frecuencia, aunque para los colaboradores del presidente del PP también se exponía en exceso. Rajoy no tiene ese defecto. Nunca se excede.

Tampoco viaja mucho por Europa. Se supone, es seguro, que estos días no para de trabajar y de establecer contactos con sus homólogos europeos, nuestros socios y aliados. Pero ayer la simple anulación luego bien justificada de una cita con el responsable máximo de la OEA, la única que tenía registrada esta semana, desmadró las especulaciones periodísticas sobre la frágil salud del país. Mientras, Hollande intentaba viajar a Berlín nada más tomar posesión, sufría el retraso por la acción de un rayo sobre su avión y llegaba a su primera cita con la líder alemana con tiempo para dar con sensación de solvencia y de tú a tú una masiva rueda de prensa. Hablaron en sus respectivas lenguas maternas, según supimos porque lo preguntó una periodista alemana. Curiosidades.

RuedadeprensaAlgunos de los ministros de Rajoy intentan rellenar los muchos huecos que deja el presidente, pero hasta ahora sin éxito. Viaja el internacional Luis de Guindos y aparece en conferencias y desayunos informativos el popular Cristóbal Montoro. No surte efecto. A la fiesta que Ana Botella le regaló ayer con medalla de Madrid incluída al titular de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, acudió la vicetodo Soraya Sáenz de Santamaría. Tampoco funcionó. Soltó el argumentario, apenas colocó un total en alguna televisión y se desvaneció hasta el viernes. Y eso que hay coincidencia en que su función, que no es menor, la está representando con acierto tras cada dramático Consejo de Ministros.

Es mucho peor el papel de cartón que intenta jugar estos días, semanas y meses Dolores de Cospedal, la teórica número dos del PP. Porque para cuando al fin sale en algún lugar Cospedal el argumentario del PP y del Gobierno está tan manido, reseso y repetido que resulta contraproducente. Y si la releva Carlos Floriano, el remedo de los abrasados Esteban González Pons y Rafael Hernando, todo puede llegar a ser más arriesgado. Floriano, el lunes, apareció en el PP y aclaró que sobre la crisis económica provocada por la intervención en Bankia "lo mejor" era que se remitiese a lo que ya había dicho el viernes Santamaría. Lo repitió un par de veces.

SorayaNo es que todos ellos no hagan su trabajo es que no puede ni debe exigírseles un imposible. Falta épica y grandeza en estos momentos en la política española. Falta un relato de nivel y sobran voceros. Falta un presidente que asuma toda la responsabilidad y sobran cálculos políticos y electorales. En la calle hay miedo y en La Moncloa parece que también.

Pregunta Jot Down: ¿Está diciendo que no se puede ser sensato cuando se está en primera línea?

Responde Esteban González Pons: Cuando eres un portavoz de algo y además un portavoz que tiene que salir todos los días en televisión, te conviertes en la máscara de aquello a lo que representas. Y además tiene que ser así. Porque cuando representas una idea y un proyecto tienes que intentar apartar todo lo que de ti hay en tu expresión para ser lo más representativo posible.

En la fiesta madrileña a Gallardón, por ejemplo, sí estaba y no se escondió el ministro de Educación, José Ignacio Wert, antes conocido por su multiplicación mediática como tertuliano. Ahora está muy mal valorado en las encuestas, que eran su especialidad profesional. Y Wert sí ha somatizado la razón de su mala puntuación con cierto humor y valentía: cree que está tan abajo en la escala porque el PSOE le ha convertido en el malo que todo rival desea tener, en el arma a batir y que por tanto no pasa desapercibido. Los socialistas que le puntúan no pasan de largo, le odian. Y él no es que rehuya la polémica y la confrontación dialéctica, es que la busca. Otros ministros, que también se exponen, admiten en privado que no entienden la inane posición actual de Rajoy. Sobre todo cuando es más que probable, por su capacidad dialéctica, por su experiencia, por sus argumentos y por el sentido común de los españoles, que encontraría mejor respuesta que el terrorífico vacío que provoca ahora su ausencia.

El Gobierno gobierna, aprueba reformas, afronta riesgos y graves rectificaciones políticas, gestiona como puede "la terrible herencia recibida" y…está perdiendo credibilidad y crédito a chorros. Seguramente le habría pasado a cualquiera. Ahora le toca el turno de dar la talla al presidente Rajoy.

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15/05/2012

La entrevista Morin-Hollande

Filed under: Edgar Morin,França,François Hollande — Gilmar Crestani @ 9:12 am

Por Mario Rapoport

En un país tan complejo y de tan nutrida tradición filosófica como Francia, era inevitable que surgiera Edgar Morin, el filósofo de la complejidad. El hecho de que un futuro candidato presidencial, ahora victorioso, como François Hollande, tuviera con él un larga entrevista en Le Monde pocos días antes del ballottage, puede sorprendernos. ¿Fue una entrevista más de campaña, o sirvió para darle a Hollande los puntos necesarios que le permitieron ganar en los comicios? ¿Influye de ese modo la filosofía en los electores franceses? En todo caso es algo a lo que no estamos acostumbrados.

Cierto es que había que tomarse con filosofía el gobierno de Sarkozy a la espera de que terminara pronto, aprovechando de paso para ver la espléndida y decorativa figura de Carla Bruni en algún film antes de que ya no fuera tan requerida. Porque la gestión del que se va fue lamentable, y su posible continuación habría resultado peor aún, con mayores planes de austeridad para ponerle yugo al déficit fiscal y a la deuda externa con el fin de salvar a los bancos y a los sectores económicos dominantes a costa de la gente común, que debe acostumbrarse a ser austera. Es el polo negativo del neoliberalismo, aunque no se demostró hasta ahora que tuviera polos positivos.

Desde un punto de vista filosófico, los neoliberales esgrimen una teoría simple, como aquellas que Morin aborrece: lo simple es lo que puede concebirse como una unidad elemental que permite comprender al objeto de forma clara y neta, una entidad aislable de su entorno. Por ejemplo, los mercados que se autorregulan por sí mismos o la oferta que crea su propia demanda, ideas que pertenecen a un elemental e ingenuo mundo lógico-matemático que choca con la realidad. En Francia, al igual que en todo el mundo capitalista industrializado, perspicaces hombres de negocios o empresas multinacionales vieron que se conseguía rebajar los costos desmontando sus fábricas, llevándolas a Sri-Lanka, Singapur o Malasia, y pagando salarios que les significaban un quinto o menos de los que abonaban en el Hexágono. Luego podrían vender sus productos a precios inferiores. Pero ¿a quiénes? No por ejemplo al tendal de desocupados que habían dejado en su país de origen y ya no tenían capacidad de compra ni siquiera para pagar los menores precios. Además, la importación de esos bienes terminaba produciendo un déficit comercial que antes no existía. Lo que parecía simple se transformaba en una pesadilla: desempleo, disminución de la demanda, déficit externo. La oferta no creaba su propia demanda, más bien la estrangulaba.

Para Morin, el Occidente quiso durante mucho tiempo dividir las ciencias y las disciplinas así como los problemas económicos y sociales. Sólo un pensamiento político puede unir lo que está separado, superar lo que considera una crisis de civilización. François Hollande no comparte todas las ideas del filósofo, pero antes que a un astro de la televisión o a una estrella del deporte, le concede una entrevista para discutir la grave crisis que atraviesa su país y que, ya lo sabe desde su triunfo en la primera vuelta, le tocará la suerte o la desgracia de intentar resolver.

En primer lugar, ambos interlocutores definen su concepción del rol de la izquierda en el marco de la política nacional. Para Morin se trata de volver a las tres fuentes del siglo XIX: comunista, socialista y libertaria, que se han separado y combatido en la historia. La primera se degradó con el stalinismo y el maoísmo; la segunda terminó por secarse como las hojas de un árbol en otoño; la última acabó aislada. Para Hollande, aunque reconoce esas fallas, la familia socialista sigue viva y su objetivo es hacer que la democracia sea más fuerte que los mercados, que la política retome el control de las finanzas y controle el proceso de globalización. La izquierda debe abrir la vía, imaginar nuevos rumbos. Morin es más escéptico. Y pone el ejemplo de las dos principales experiencias socialistas. Por un lado, el gobierno de Mitterrand, que si bien realizó reformas importantes, llevó a la sociedad francesa hacia el neoliberalismo, lo que favoreció el desarrollo del capital financiero. Por otro, el Frente Popular de Léon Blum no tuvo el coraje de intervenir en la guerra de España para preservar los principios republicanos.

Hollande defiende a Mitterrand porque modernizó el país y, critica, sobre todo al proceso de construcción europea concebido más bien como un gran mercado que como un verdadero proyecto regional. Y es esta Europa la que ha terminado por representar el liberalismo a los ojos de los ciudadanos.

Sobre la noción de progreso, mientras Hollande la defiende, Morin la ataca. Para éste fue concebido como una ley automática de la historia y esa concepción ha muerto. Hay que entenderlo de una nueva manera, no como una mecánica inevitable sino como el resultado de un esfuerzo de la voluntad y de la conciencia. En cambio, fue asimilado solamente a una visión cuantitativa de las realidades humanas mientras engendraba problemas y catástrofes de todo tipo o excesos de consumo. Hollande cree, sin embargo, que el progreso no es sólo una ideología sino una idea todavía fecunda siempre y cuando sea una consecuencia de la acción política. Está de acuerdo con Morin en que no se puede creer en la automaticidad del crecimiento a través de las fuerzas del mercado y le asigna un rol significativo al Estado para mejorar el poder de compra y la calidad de vida de los ciudadanos.

En cuanto a la mundialización, para ambos es necesario intervenir contra la economía de casino y la especulación financiera, preservar la dignidad del trabajador y sujetar la competencia a normas ambientales y sociales. Según Morin, se debería acentuar la globalización en algunos casos y desglobalizar en otros. Lo primero aporta cooperación e intercambios de culturas y destinos comunes, lo segundo salvaguarda tradiciones positivas, territorios y autonomías. Entre otras cuestiones tratadas, deben destacarse las definiciones de François Hollande sobre el trabajo, que, a su juicio, no es un valor de mercado sino ciudadano, y también sobre los excesos: de remuneraciones, de beneficios, de miseria, de desigualdades. El rol de la política debe ser el de luchar contra ellos y reducir las incertidumbres que generan.

Finalmente, con respecto a la crisis, Morin sostiene que no se trata simplemente de una crisis económica sino de civilización y que es necesario realizar una serie de reformas múltiples para salir de ella. Hollande está de acuerdo, y acepta las dificultades que esto implica. Sigue el pensamiento de Morin en el sentido de que hay que concebir el conjunto de los antagonismos y el hecho de que, muchas veces, lejos de oponerse, son complementarios.

La entrevista termina así, pero los interrogantes sobre el futuro de Francia y de Europa continúan, sobre todo teniendo en cuenta lo que han hecho hasta ahora frente a la crisis los partidos socialistas: transformados en simples administradores de medidas impuestas por los organismos financieros europeos e internacionales. El problema es estructural. Pero ninguno quiere entrometerse con esa entidad sin cara denominada mercado. Paul Baran señalaba en los años sesenta que las crisis eran inevitables por las desigualdades crecientes que el capitalismo genera con su propia dinámica. Y que la depresión crónica sería una condición permanente y el desempleo su inevitable acompañante. Este escepticismo es compartido también por Morin, pero François Hollande quiere disiparlo. Al menos, como marcaba otro periodista francés, el nuevo presidente posee lo que le faltaba al anterior: una visión prospectiva de la realidad. La película recién empieza como para saber si Europa tiene también otras respuestas.

Página/12 :: Contratapa :: La entrevista Morin-Hollande

Mui franco, pero “no” Aleman!

Filed under: Alemanha,Angela Merkel,França,François Hollande — Gilmar Crestani @ 8:01 am

Hollande, en la ceremonia de investidura. / fred dufour (afp)

El socialista Hollande, investido presidente de Francia

Miguel Mora París 27

"En Europa nos esperan y nos miran. Para superar la crisis que nos afecta, Europa necesita crecimiento y solidaridad", dice

París exigirá a Berlín el final del “duopolio francoalemán”

Francia exigirá a Merkel el final del “duopolio francoalemán”

Hollande toma hoy posesión, nombra al primer ministro y viaja a Berlín antes de formar Gobierno

M. M. París 14 MAY 2012 – 20:30 CET61

Activistas con máscaras de François Hollande y Angela Merkel fingen un matrimonio en Berlín. / JOHN MACDOUGALL (AFP)

Llegó la hora de la verdad. Se acabó la campaña en verso y la transición ritual. Es el momento de gobernar en prosa, y a toda velocidad. François Hollande, el segundo presidente socialista de la Francia posterior a la II Guerra Mundial, tomará posesión de su cargo este martes en el Elíseo, luego saludará al pueblo desde el balcón del Ayuntamiento de París, dará a conocer el nombre de su primer ministro (todas las quinielas señalan como favorito al germanófilo alcalde de Nantes, Jean-Marc Ayrault), y por la tarde viajará a Berlín para celebrar su primera reunión (una cena de trabajo) con la canciller Angela Merkel. Su gran objetivo, aparte de añadir el ya famoso apéndice sobre el crecimiento al pacto de disciplina fiscal, será convencer a una canciller cada vez más aislada de que Alemania y Francia no pueden decidir solas el destino de los 500 millones de europeos.

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El pensamiento de Hollande ante su primera entrevista con Merkel aparece con toda nitidez en una entrevista concedida hace unos días a la página web Slate.fr., la única sobre temas internacionales que ha dado hasta ahora. En ella, afirma: “No habrá ninguna secuela con la canciller Merkel. Creo tanto en el motor francoalemán cuanto recuso la idea de un duopolio. La construcción europea reposa sobre una relación Francia-Alemania equilibrada y respetuosa. Las parejas Schmidt-Giscard, Kohl-Mitterrand, e incluso Chirac-Schröder demostraron que las diferencias políticas no impiden el trabajo común. Pero estos dirigentes intentaban conjugar la marcha intergubernamental con el proceso comunitario, era la mejor forma de evitar que nuestros socios se sintieran descartados, o peor aun sometidos. Este equilibrio se ha roto en los últimos años. La relación franco-alemana ha sido excluyente. Las autoridades europeas han sido despreciadas, y algunos países, sobre todo los más frágiles, han tenido la desagradable impresión de estar frente a un directorio”.

Merkel ya sabe lo que le espera mañana. El inteligente rejón de muerte a la pareja Merkozy del nuevo presidente francés va acompañado de un detallado credo europeísta, y de las razones que explican por qué el estímulo de la economía es crucial si Alemania quiere superar el difícil momento político que vive Europa. “Si no reestablecemos la confianza entre los pueblos y la Unión Europea, asistiremos a un aumento de los populismos que acabará por trabar el proyecto europeo y un día acabará también con la zona euro. Hace falta un vuelco que fije nuevas perspectivas, abrir nuevas obras, proteger a los ciudadanos”.

Hollande cuenta también con la más que probable negativa de Merkel a tocar el tratado de austeridad. Su argumento será que, en las actuales circunstancias de eurorecelo, paro y crisis, “cualquier tratado institucional será muy difícil de ratificar si antes no se restablece la confianza de los ciudadanos en la Unión”. Y, al contrario, “un tratado sobre el crecimiento, el empleo y la energía podría movilizar a las opiniones públicas”. Además, Hollande ofrecerá a Merkel, como anunció en la campaña, un nuevo tratado bilateral a firmar el año próximo para conmemorar el 50 aniversario del tratado del Elíseo, y basado sobre todo en aspectos educativos, universitarios y culturales. Y la oferta parece difícilmente rechazable en el año en que Merkel debe jugarse la reelección”.

Hollande se ha preparado con rigor de opositor para lidiar las prevenciones que han generado sus ideas. Así, además de mandar un mensaje directo a David Cameron, primer ministro británico para que si no colabora, al menos no estorbe (“Europa no es un cajón y todavía menos un self service”), Hollande deja en esa entrevista-programa algunas frases que probablemente le dirá a Merkel en cuanto se vean: “La palabra crecimiento figura en el tratado presupuestario, pero sin contenido ni aplicación concreta. Si no emprendemos una actividad económica complementaria, será difícil o imposible reducir el déficit y controlar la deuda. En España, en Portugal, en Holanda, en Italia, todos admiten ya que solo con la austeridad no podremos equilibrar las cuentas públicas”.

Cuando se le ve de cerca, el sucesor de Nicolas Sarkozy destila tanta tranquilidad que se diría que no es consciente de que se ha erigido en la esperanza de millones de ciudadanos para cambiar el rumbo de Europa. El lunes compartió un aperitivo con los periodistas que han seguido su campaña (el Hollande Tour, lo llama él) en el cuartel general de los socialistas, y no había en él la menor sombra de inquietud. “Mañana cambiamos de inmueble”, señaló para empezar con su habitual ironía.

Después, durante media hora, no paró de gastar bromas con ese raro sentido del humor que le permite reírse de los demás mientras se ríe a la vez de sí mismo. Y dejó esta perla, a medias para la prensa y a medias para su antecesor: “Sé que no tendréis piedad ni indulgencia, que no debo esperar nada de vosotros. Y no espero nada. La campaña es un hábitat protector, pero ahora eso se ha acabado. Normalmente los presidentes son juzgados al final de su mandato, pero otras veces lo son al principio. Nosotros vamos a tener un inicio interesante viajando por el mundo”. Abróchense los cinturones.

Francia exigirá a Merkel el final del “duopolio francoalemán” | Internacional | EL PAÍS

Miguel Mora París 61

Hollande viaja por la tarde a Alemania para convencer a Merkel de que dos países no deben decidir sobre toda la UE

EL PAÍS: el periódico global en español

10/05/2012

A crise capitalista e a eleição do socialista francês, François Hollande

Filed under: Crise Financeira Européia,François Hollande — Gilmar Crestani @ 7:29 am

 

La crisis capitalista, sus repercusiones políticas y Francois Hollande

Ángel Guerra Cabrera/III y última

La elección de Francois Hollande a la presidencia de la influyente Francia pareciera condensar el rechazo de los europeos a las feroces políticas de austeridad del dúo Mercozy con las que el inminente inquilino del Elíseo ha discrepado. Su promesa de crecer, crear empleos y cobrar altos impuestos a los ricos es contraria al camino seguido hasta ahora por el eje germano-francés como también el compromiso de retirar este año las tropas francesas de Afganistán. La proyección de Hollande, aunque no sea el cambio social, sintoniza con la tajante inconformidad hacia aquellas políticas y con parte de las demandas del 15M (o indignados) de España y otros países europeos expresadas en una larga cadena de protestas populares y huelgas –como en Grecia, Italia, y de nuevo España y Francia– que han tenido ya alentadoras repercusiones al otro lado del Atlántico en Ocupa Wall Street. Debe reconocerse la influencia en ellas de los legítimos movimientos populares árabes de 2011 por más lascas que de su irrupción hayan sacado el imperialismo y las monarquías árabes contrarrevolucionarias.

Hollande, con la presión desde su siniestra del Frente de Izquierda de Melenchon y el apoyo de fuerzas sociales, políticas y de algunos gobiernos del viejo continente que han mostrado su aversión a los inhumanos ajustes que dicta Berlín vía Bruselas, podría iniciar la ruptura de la socialdemocracia con la ponzoñosa tercera vía de Tony Blair y levantar de nuevo la histórica bandera parisina de la solidaridad, contraria a las actuales normas de la Unión Europea. Pero para lograrlo tiene que enfrentar resueltamente al mundo de las finanzas, su adversario según ha declarado, y, por consiguiente, a Angela Merkel y a gran parte de la derecha europea. No obstante los mencionados avances de la izquierda en la zona mediterránea y los que se vislumbran en otros países de Europa –sea vía electoral o de la protesta en las calles–, no debe subestimarse ese otro fruto de la crisis manifestado en el ascenso electoral de la ultraderecha, muy cercana, por cierto, al gobernante y franquista Partido Popular.

El liderazgo francés podría alentar a Europa al rescate de la democracia, el bienestar, la solidaridad y la paz, movimiento que adquiriría una enorme importancia internacional y podría encontrar decididos aliados en América Latina y el Caribe. Es esta la región del mundo a donde en los últimos 20 años se ha desplazado el polo principal de enfrentamiento contra el sistema de dominación del imperio yanqui. Al sur del río Bravo una pionera ola de luchas populares desencadenada entre fines de los ochentas y principios de los noventas puso al neoliberalismo cuando menos en la picota pública. Cuando más, se tradujo en un grupo de gobiernos que en distintos grados adversan al Consenso de Washington, han dado firmes pasos hacia su independencia económica y política, gestado significativos programas de inclusión social e impulsado la creación de una conciencia de unidad e integración que toma cuerpo en nuevas y promisorias instituciones al margen de Estados Unidos, como la Alba, la Unasur, Petrocaribe y la Celac. El desafío consiste en seguir avanzando en esta dirección con un sólido apoyo popular, mantener una estrecha unidad y cooperación entre los gobiernos progresistas de la región, pero también entre éstos y los de derecha en todo aquello en que sea posible coincidir.

La gran recesión va para largo y el gran capital financiero y los gobiernos a su servicio, como en Europa y Estados Unidos, la han aprovechado para aplicar más y peor de lo mismo que la creó a costa del sufrimiento y el desmantelamiento de los derechos de los pueblos e insistiendo en el camino de la guerra. Avanzan además en la militarización y la criminalización de la protesta social con pretextos como las supuestas guerras contra el terrorismo o el narcotráfico. Por eso, a la luz de la posibilidad esbozada por la elección de Hollande, es válido pensar en un gran frente de pueblos y gobiernos de África, Asia, Europa y América Latina que abogue por la paz, el respeto a la soberanía, la no intervención, la justicia social, la relación armónica con la naturaleza y la equidad. Los países del BRICS podrían contribuir mucho a tal iniciativa. Pero este frente únicamente puede tener éxito si continúan incrementándose las luchas populares contra los planes de ajuste del capital financiero y sus aventuras militares.

aguerra_123@yahoo.com.mx

La Jornada: La crisis capitalista, sus repercusiones políticas y Francois Hollande

08/05/2012

Neoliberalismo europeu ressuscita esquerda e neonazistas

Filed under: Angela Merkel,Crise Financeira Européia,François Hollande — Gilmar Crestani @ 8:16 am

Na Grécia, por exemplo, o fracasso dos governos neoliberais, atrelados ao centralismo europeu de Merkel ressuscitou a esquerda, que cresceu no Parlamento, mas trouxe de lambuja o neonazismo xenófobo.

ELECCIONES FRANCESAS 2012 »

Europa recibe a Hollande a regañadientes

Bruselas y Berlín invitan al presidente electo francés a sendas reuniones para hablar de crecimiento

Merkel rechaza renegociar el pacto fiscal

La Comisión confirma que planteará ampliar los plazos para recortar el déficit

Juan Gómez / Claudi Pérez / Miguel Mora Berlín / Bruselas / París 7 MAY 2012 – 21:54 CET274

Angela Merkel, este lunes. / JOHN MACDOUGALL (AFP)

Para muchos europeos esto ya no es una recesión; es una depresión. Veinticinco millones de personas están desempleadas en el continente, el consumo está parado, la confianza de las empresas bajo mínimos y a diario se anuncian recortes del Estado de bienestar ante la interminable crisis fiscal y financiera. Las elecciones en Francia y en Grecia han funcionado como una especie de plebiscito sobre esa política de disciplina fiscal a rajatabla impuesta desde Berlín y Bruselas para calmar a los mercados: la tijera es muy necesaria, pero franceses y griegos abjuran de la cruzada ideológica impulsada por Alemania. Más allá de París y Atenas, Europa entera quiere volver a discutir la profundidad del ajuste, la velocidad a la que se recorta, la necesidad de acompañar la imprescindible tijera con políticas de estímulo. Bruselas, a regañadientes, empieza a moverse en esa línea. Berlín, no. Berlín sigue en sus trece.

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La canciller alemana, Angela Merkel, rechazó ayer categóricamente la posibilidad de renegociar el tratado que consagra la austeridad en la zona euro. Merkel aseguró que recibirá “con los brazos abiertos” al presidente electo de Francia, el socialista François Hollande, que a lo largo de la campaña ha prometido docenas de veces reabrir el tratado para añadir un anexo sobre crecimiento. Esa promesa y la tozudez de los hechos (con media Europa ya en recesión) obligan a cambiar el paso a la UE, a Alemania y al mismísimo Banco Central Europeo (BCE). Pero inmediatamente después de su calurosa bienvenida, Merkel aseguró que “no está en disposición” de asumir cambios en el tratado. Una de dos: o se trata de un movimiento táctico para tantear la entereza del nuevo inquilino del Elíseo, que no va sobrado de margen por la debilidad de la economía francesa, o lo que se avecina en Europa es un choque de trenes entre Francia y Alemania y esos “brazos abiertos” son para darle a Hollande el abrazo del oso.

 

Bruselas asiste aparentemente impasible a ese tacticismo que se deriva de los primeros escarceos entre París y Berlín, que se saldarán con una fórmula que satisfaga, dentro de lo que cabe, a las dos partes. “A nadie le interesa en Europa que el eje francoalemán se rompa”, según fuentes europeas, aunque las mismas fuentes aseguran que el dominio alemán de los últimos años, la falta de un contrapeso de Francia, ha sido contraproducente.

La UE no tiene una verdadera agenda del crecimiento desde el Libro Blanco de Delors, allá por los años noventa, o desde el fallido proyecto constitucional que impulsó Romano Prodi. El presidente de la Comisión, el conservador José Manuel Barroso, comenzó su mandato abrazando la desregulación y el laissez faire, para después apostar por los estímulos keynesianos tras la quiebra de Lehman Brothers. Cuando llegó la crisis fiscal, fue fiel aliado de Merkel y Sarkozy en la aplicación estricta del rigor fiscal y las reformas estructurales. Ahora la Comisión empieza a corregir el tiro: Barroso se reunirá próximamente con Hollande para discutir "cómo impulsar la economía a fin de generar un crecimiento duradero sobre bases saneadas y cómo crear nuevos empleos", aseguró una portavoz. En apenas unos días ha anunciado un plan de inversiones, y ayer Bruselas confirmó que va a suavizar los plazos para recortar el déficit en los países con problemas como España. Pero el equipo de Barroso considera que Bruselas lleva dos años promoviendo ese tipo de políticas procrecimiento. La realidad es otra: la austeridad se ha consagrado en los tratados, mientras que los estímulos apenas están en la cocina, en multitud de informes a la espera de que se sustancie el cambio de rumbo que ha imprimido Hollande a la política europea.

El debate que emerge en Europa es fundamental. Están en juego las relaciones francoalemanas sobre la base de la velocidad de los ajustes. El margen de Hollande es reducido: no puede repetir los errores de Mitterrand en los ochenta —un programa keynesiano de gasto público y social que retó al capitalismo financiero—, porque los mercados reaccionarían con una fuerte presión sobre Francia. “La gran pregunta es si Hollande puede conseguir un cambio en la inamovible posición de Merkel: si realmente Alemania cede y se liberan así fondos para impulsar el crecimiento. Tiene apenas unas semanas para conseguirlo. Hasta que se aclare el equilibrio de fuerzas políticas en Alemania”, apunta Guntram Wolf, vicedirector del laboratorio de ideas Bruegel. No hay mucho tiempo, y además los resultados de las elecciones griegas dejan en Europa una incógnita preocupante. El desplome de los partidos preeuropeos deja abierta una posibilidad —remota, eso sí— de abandono del euro. “Una mayoría preeuropea aclararía el horizonte y es posible, pero ni mucho menos segura. Y con el segundo programa de ayuda en marcha, el mercado empieza a preocuparse por cuánto va a durar el próximo Gobierno. Esa inestabilidad es preocupante”, advierte Daniel Gros, director del CEPS de Bruselas.

Esos interrogantes deben responderse con unas legislativas pendientes en Francia y unas elecciones regionales en Alemania, y en medio de toda la fanfarria ligada a un cambio en la presidencia de Francia, tan significativo para un continente dominado masivamente por la derecha. Algunos cambios no han tardado en llegar: el domingo por la noche terminó el ninguneo de la familia conservadora europea al presidente electo francés. Cuando la victoria fue un hecho, Merkel agarró el teléfono y llamó a Hollande. “Le felicitó, le mostró su voluntad de cooperar y le invitó a viajar a Berlín en cuanto tome posesión de su cargo”, resumió Pierre Moscovici, el director de campaña socialista. Ambos acordaron que el nuevo presidente francés viajará a Berlín en cuanto sea investido, el 15 de mayo. Según confirmó a este diario una fuente socialista, en su primer encuentro Merkel y Hollande abordarán ya los detalles del pacto de crecimiento que el nuevo jefe del Estado francés desea añadir al pacto fiscal. Francia no ratificará el tratado que consagra la austeridad en Europa tal y como está. En las próxima semanas se verá qué puede arrancarle a Alemania: parecen factibles la aprobación de la tasa Tobin, el impulso al Banco Europeo de Inversiones y el uso inmediato de los fondos estructurales bloqueados para estimular el crecimiento, e incluso la relajación de los plazos para reducir el déficit en varios países. Sobre la mesa hay también un par de ideas heréticas en Alemania: los eurobonos y el papel del BCE.

El ritual del traspaso de poderes

EFE

El presidente electo de Francia, el socialista François Hollande, tomará posesión del cargo el próximo día 15, última fecha posible para la ceremonia de traspaso de poderes. La fecha del traspaso fue definida conjuntamente por el equipo de Hollande y por el del presidente saliente, el conservador Nicolas Sarkozy, según fuentes de ambos partidos.

El mandato de Sarkozy se acababa, como máximo, diez días después de la celebración de la segunda vuelta de las elecciones, lo que hacía del 15 de mayo la última fecha posible para el traspaso de poderes.

Según la tradición, Hollande llegará al Palacio del Elíseo, donde será recibido por Sarkozy y, juntos, mantendrán un encuentro privado en el que, entre otras cosas, el saliente comunicará al electo el código de activación del arsenal nuclear francés, prerrogativa exclusiva del presidente. Posteriormente, el saliente abandonará la sede de la Presidencia y el entrante pronunciará un discurso.

Desde el palacio de los Inválidos, 21 salvas saludarán la llegada del nuevo jefe del Estado.

Sarkozy y Hollande han acordado que ambos participarán mañana martes en las ceremonias de conmemoración del armisticio de la Segunda Guerra Mundial.

Europa recibe a Hollande a regañadientes | Internacional | EL PAÍS

07/05/2012

Para analistas, novo líder pode aproximar França do Brasil

Filed under: Brasil,França,François Hollande — Gilmar Crestani @ 8:43 am

Daniela Fernandes – De Paris para a BBC Brasil

Atualizado em  7 de maio, 2012 – 06:01 (Brasília) 09:01 GMT

Hollande/AP

Hollande deve buscar apoio brasileiro para propostas econômicas

A eleição do socialista François Hollande à presidência da França pode aproximar as relações do país com o Brasil, sem que haja, no entanto, mudanças em relação a temas polêmicos, como a agricultura, segundo especialistas ouvidos pela BBC Brasil.

Para o cientista político Stéphane Montclaire, da Universidade Sorbonne, Hollande deverá buscar apoio de grandes emergentes, como o Brasil, para tentar convencer a Alemanha a revisar o pacto fiscal europeu e incluir medidas de estímulo ao crescimento econômico.

Notícias relacionadas

"As críticas da presidente Dilma Roussef e de Hollande sobre as políticas de austeridade na Europa para superar a crise são muito semelhantes", diz Montclaire.

A presidente brasileira declarou várias vezes que "simples medidas de austeridade e consolidação fiscal não permitirão superar a crise na zona do euro" e que também são necessárias políticas de expansão dos investimentos no continente.

Esse é exatamente o mesmo argumento de Hollande. Em seu primeiro discurso no domingo, o presidente eleito afirmou que "a austeridade não pode mais ser uma fatalidade na Europa".

"Hollande vai precisar demonstrar que as propostas da França também têm apoio fora da União Europeia por parte de países com peso no cenário econômico internacional", diz ele.

"O Brasil também precisa de uma Europa forte para exportar seus produtos. Poderá haver nessa questão um ponto de convergência entre os dois países", diz o cientista político.

Segundo Montclaire, a aproximação maior entre o Brasil e a França será por razões estratégicas e irá facilitar relações que já são "muito boas".

O presidente Nicolas Sarkozy, que ficará no cargo até 15 de maio, havia firmado com o Brasil, no final de 2008, uma parceria estratégica que prevê cooperações em várias áreas, sendo a mais importante a da Defesa.

Conhecimento

O pesquisador Jean-Jacques Kourliandsky, especialista em América Latina do Instituto de Relações Internacionais e Estratégicas da França, diz que Hollande conheceria melhor o Brasil do que Sarkozy e também possui vários interlocutores no país, o que é um fator positivo.

"Hollande deverá ter uma compreensão mais rápida dos dossiês envolvendo o Brasil. O contato com autoridades brasileiras poderá ser mais fácil", diz ele, lembrando que o socialista participou de edições do Fórum Social Mundial em Porto Alegre e já se encontrou com o ex-presidente Lula.

Política de subsídios a agricultores franceses não deve mudar

Ele ressalta que essa maior proximidade nas relações entre a França e o Brasil não estão ligadas a questões ideológicas, pelo fato de Hollande ser socialista, e que posições assumidas pelo Estado francês não deverão mudar.

"Hollande deverá apoiar a candidatura do Brasil a uma vaga de membro permanente do Conselho de Segurança da ONU porque isso é uma posição já assumida internacionalmente pela França", diz Kourliandsky.

Da mesma forma, diz o especialista, não deverá haver mudanças na posição francesa em relação às reivindicações do Brasil para obter maior acesso aos seus produtos agrícolas nos mercados europeus.

"Isso é uma posição do Estado francês em relação aos seus agricultores e não irá mudar", afirma.

México

Para o analista, a principal mudança em termos de relações internacionais na gestão de Hollande poderá ser na relação com o México.

Os laços entre os dois países ficaram profundamente abaladas depois que Sarkozy começou a fazer pressão pela libertação de uma cidadã francesa, Florence Cassez, condenada no México a 60 anos de prisão por sequestro.

A pressão provocou um imbróglio diplomático entre os dois países, que acabou levando ao cancelamento do Ano do México na França.

Segundo o especialista, ao França estaria tendo atualmente dificuldades para discutir com autoridades mexicanas a reunião do G20 – grupo de países desenvolvidos e grandes emergentes – que ocorre no México em junho.

Ele afirma que Hollande, prevendo sua vitória, já teria enviado colaboradores ao México para tentar resolver a crise com o país.

BBC Brasil – Notícias – Para analistas, novo líder pode aproximar França do Brasil

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